(Francisco Herrero)
Una noche de verano
- estaba abierto el balcón
y la puerta de mi casa -
la muerte en mi casa entró.
Se fue acercando a su lecho
- ni siquiera me miró -,
con unos dedos muy finos,
algo muy tenue rompió.
Silenciosa y sin mirarme,
la muerte otra vez pasó
delante de mí. ¿Qué has echo?
La muerte no respondió.
Mi niña quedo tranquila,
Dolido mi corazón.
¡Ay, lo que la muerte ha roto
Era un hilo entre los dos!
(poema de Antonio Machado)
3 versos de Antonio Machado (mas por favor relacione-os com este poema e não com o congresso do PS e a politica portuguesa):
ResponderEliminarÉ bom saber que os copos servem para beber
O mal é não saber
para que serve a sede